En su día aniversario: Sabía ud que la Primera Locomotora Eléctrica en Chile está en Traiguén?

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En su día aniversario: Sabía ud que la Primera Locomotora Eléctrica en Chile está en Traiguén?

En Traiguén (Novena Región de la Araucanía) se conserva una Máquina Eléctrica de la firma alemana AEG. Hacía un recorrido entre el molino (El Globo) de Dn. José Bunster y la estación de ferrocarriles, en el año 1901.

Sirvió también como un tren de paseo para los habitantes. A esta máquina, los habitantes le han amputado varias partes, en especial aquellas en bronce, tal como era su campana, una placa recordatoria donada por el club de «Leones» , y otros como la pieza metálica que la conectaba a la línea eléctrica aérea y el volante que regulaba la marcha de la máquina.

La comuna de Traiguén, provincia de Malleco, que abarca una superficie de 90 800 hectáreas de las cuales poco más del 60 % son adecuadas para efectuar cultivos. El resto tiene destino forestal que comenzó a desarrollarse a partir de la dictación del decreto 701 de octubre de 1974 el que ha seguido en la Frontera, mayormente en Malleco.

Traiguén era “el granero de Chile” como se tituló allá por los años 1900-1910, dándose a entender que en recientes años su producción estaría muy reducida al comparársela con la de esa época. A poco de la fundación de la ciudad de Traiguén en diciembre de 1878, llegaron entre 1883 y 1887, unas 1700 familias de colonos suizos, franceses, alemanes y unas pocas de otras nacionalidades invitadas por el gobierno de Chile, que les entregaba unas 40 has. por familia y algunos elementos como semillas, bueyes y maderas para construir sus viviendas, para cultivar la tierra que estaba abandonada e infértil desde hacía ya más de un siglo.

Este abandono se debió a la grave disminución de la población mapuche que existía a la llegada de los españoles (1550) a esta zona y originada por las pestes traídas por estos: difteria, tuberculosis, sarampión, cólera, enfermedades venéreas, gripe entre otras y para las cuales esa población no tenía ninguna inmunidad natural. Esto significó que en poco más de tres siglos la población original fuera diezmada. Los que iban quedando fueron migrando hacia el poniente, a tierras más bajas cerca del océano con mayores temperaturas, con menos frío, lluvia y nieve. Atrás quedaron los suelos cercanos a Santa Bárbara, Curacautín, Lonquimay, Cherquenco y Vilcún, que empezaron a ser invadidos por los renovales de la foresta nativa, hasta alcanzar en ese mismo período a las líneas del ferrocarril, longitudinal o actual ruta 5. De ahí al poniente se localizaron los colonos extranjeros.

Hoy la comuna es conocida en el exterior por su importante producción forestal y triguera.

Traiguén es una tierra de gran belleza natural como son: El Salto Quichamahuida, Balneario Los Maitenes, la Quebrada Chufquén, y los Saltos del río Quino. Además, existen lugares tan atractivos como el Parque Bellavista de la ‘Familia Weber’, plantado hace más de 100 años, y en el cual hay más de 80 variedades de coníferas de distintas partes del mundo.

El 2 de diciembre de 1878 se inició la instalación del Fortín Traiguén, levantado en las riberas del río del mismo nombre, siendo ocupado por el “Cuerpo de Milicias” al mando del General Gregorio Urrutia. Este daría inicio a la fundación de la villa de Traiguén, en los dominios del cacique Quilapán, quien diez años atrás había impedido que el Ejército lograra su cometido en el área. A poco de la fundación de la ciudad de Traiguén en diciembre de 1878, llegaron entre 1883 y 1887, unas 1.700 familias de colonos suizos, franceses, alemanes y unas pocas de otras nacionalidades invitadas por el gobierno de Chile, que les entregaba unas 40 has. por familia y algunos elementos como semillas, bueyes y maderas para construir sus viviendas, para cultivar la tierra que estaba abandonada e infértil desde hacía ya más de un siglo.

Ya en 1879 se instaló el telégrafo en el sector, lo que permitió una rápida comunicación con otras zonas del país. Asimismo, junto a los militares llegaron cientos de personas con el ánimo de quedarse a morir en el sector, por lo cual se organizaron para realizar las tareas propias de una ciudad naciente: ubicar la plaza, los rancheríos, la parroquia, las tiendas, etc.

Se puede señalar que Traiguén, durante el proceso de Ocupación de La Araucanía se convierte en una mezcla de población colona, mapuche y también chilena, donde cada uno de estos grupos veía con diversos ojos la zona, pero esta última hizo prevalecer su fuerza, valiéndose en el proyecto que como Estado – Nación chilena había sido creado, y que logró consolidarse rápidamente. Durante los siglos XIX y XX, los mapuches sufrieron de la discriminación y estigmatización por parte del criollo durante su proceso de integración a la sociedad chilena, que solo los confinaba a participar en ciertas áreas laborales. Las diferencias interétnicas entre los mapuches, chilenos y europeos colonos, generaron una difícil convivencia que se ha caracterizado como parte del «Far west chileno».

El 27 de enero de 1881 Traiguén vivió uno de los hechos más sangrientos de la “Ocupación de la Araucanía”, el “Asalto a Traiguén” enfrentó a guerreros mapuches y soldados chilenos reforzados con los primeros habitantes de la reciente formada villa. Al comenzar el año 1881 se escuchaba el rumor en la Araucanía que el ejército chileno, en sus campañas de la Guerra del Pacífico, estaba obteniendo derrotas, oportunidad que vieron los caciques de las comunidades más numerosas de la región para recuperar territorio, comenzando a preparar sus armas para la lucha, sin embargo, estos carecían de una unidad de mando preparada para organizar un gran levantamiento con un ejército capaz de enfrentar a las armas chilenas. Por ello, optaron por un sistema de escaramuzas, vale decir, de hostilidades con movimientos dispersos y rápidos, era el planteamiento de una guerra irregular, lo que hoy se conoce como guerra de guerrillas. La planificación mapuche distribuyó grupos de ataque. El cacique Marihual se encargaría de Chanco y Traiguén; Pichunlau, de Pelehue, al sur de Los Sauces; Huenchecal, de Huadava; Epuleo, de Chanco, el hermano de Quilapan, se encargaría del fuerte de Adencul; Marileo Colipi de Purén y Lumaco.

El 26 de enero de 1881 la guarnición de Traiguén atrapa a un mapuche que robaba caballos, este por temor a ser fusilado da a conocer los planes de los caciques. Al amanecer del siguiente día, cerca de 60 mapuches se acercan a las inmediaciones de Traiguén para robar algunos caballos que pastaban, siendo observados por un centinela quien es asesinado, logrando algunos soldados salvar el intento de robo.

Inmediatamente corrió la noticia y alarma en el poblado, tomando los soldados sus armas con el vecindario, también listos para enfrentar la arremetida indígena.

El asalto a Traiguén
Este vino una vez avanzada la mañana del 27 de enero de 1881, cerca de 1.500 guerreros mapuches inician el ataque a Traiguén arrasando las haciendas y el ganado del entorno. Los guerreros mapuches cruzan rápidamente el río, tomando la posición situada al lado sur de la plaza de armas; 50 infantes y 30 jinetes del ejército chileno iniciaron una escaramuza con los mapuches en el lugar, haciéndoles retroceder, poco a poco. El comandante de los soldados de apellido Cid pensó que tras los movimientos mapuches se escondía una estrategia de emboscada, por ello ordenó replegarse al pueblo y observar el siguiente movimiento que haría la fuerza mapuche. Mientras eso ocurría envió el aviso del ataque indígena a Angol y los fuertes de Adencul, Los Sauces y Lumaco.

Al ejecutar el repliegue los dos piquetes de soldados se habían apartado del grueso de las fuerzas, aparecieron por diversos puntos alrededor de 100 mapuches en oleadas que ingresaron a las calles del pueblo, iniciándose un combate de infantería al cual se incorporó una cantidad de 30 hombres de caballería, quienes hacen retroceder a los mapuches.

Lonko de Traiguén. Año 1890. Fotógrafo Gustavo Milet
Los escuadrones indígenas emprenden una retirada falsa para alejar de la plaza a los infantes y caer por otro costado en mayor número. Efectivamente, en estos momentos aparece por el sur otro grupo de guerreros, se abalanza sobre el pueblo, llegando hasta la plaza de armas, siendo detenidos por el fuego de la infantería. Durante algunos instantes sitiados y sitiadores quedaron observándose de cerca, mientras algunos guerreros mapuches eran tomados prisioneros.

En la plaza de armas se inicia la parte más sangrienta de la acción, son fusilados un número indeterminado de mapuches, mientras que desde el fortín los soldados chilenos decapitaban y arrojaban las cabezas de otros prisioneros mapuches por encima de la empalizada del fortín para amedrentar al enemigo. Ello hizo que la fuerza mapuche se replegara y renunciara al ataque de Traiguén, dirigiéndose a Adencul y Los Sauces, quemando en su camino algunas casas y cementeras.

El asalto a Traiguén, produjo gran preocupación al Gobierno, quien tomó la decisión de someter la Araucanía. El ministro del interior don Manuel Recabarren, se trasladó a Angol a ponerse al frente de una división que debía organizar para ocupar la línea del Cautín. En pocos días estuvo lista una columna de 1.746 hombres. El 4 de febrero comenzó a moverse hacia Traiguén, donde se completaría hasta 2.000 hombres con todos los servicios anexos para ocupar y dominar definitivamente el territorio mapuche.

La ciudad de Traiguén y su territorio
La ciudad de Traiguén tiene sus orígenes en el fuerte construido, durante la “Ocupación de la Araucanía”, por el coronel Gregorio Urrutia el 2 de diciembre de 1878, con el nombre de “Villa Traiguén”; la población actual se formó en torno al fuerte y por ley del 12 de marzo de 1887 se le concedió el nombramiento de ciudad como capital del departamento de Traiguén. En ella se concentra gran parte de su población urbana. Sus primeros habitantes comenzaron a trabajar en la ganadería y la agricultura. Posteriormente, se instala en Traiguén José Bunster, quien levantó importantes industrias y servicios comerciales, además de dedicarse a la floreciente agricultura. En 1883, el mismo José Bunster instala un molino de cilindros que operaba con energía eléctrica, siendo uno de los primeros en su tipo en Sudamérica. Por lo demás, permitió otorgar luz eléctrica a un importante número de familias.

Traiguén al obtener el título de ciudad instaló inmediatamente su municipalidad, presidida por el Gobernador don Teodosio Muñoz, ocupando el cargo de primer Alcalde Juan Manuel Manríquez Oliva. La ciudad fue dividida en 80 manzanas y estas en sitios, los cuales fueron entregados a los interesados para que en ellos instalasen sus viviendas. A las primeras calles se les dio el nombre de soldados que habían participado en la Guerra del Pacífico. Progresivamente, las aceras de gruesos tablones de robles y las calles de tierra se fueron transformando en avenidas de adoquines; se sumó el alumbrado público, el cual era entregado en concesión municipal a empresas particulares y se instala la red de alcantarillado por una sociedad formada por los propios usuarios.​

En su historia, Traiguén ha sufrido los embates de la naturaleza como inundaciones y terremotos. Sin embargo, las mayores catástrofes sufridas han sido las ocasionadas por el terremoto de Chillán de 1939 y terremoto de Angol de 1949, que significaron para la ciudad pérdidas en vidas en humanas e infraestructura.

Terremoto Traiguén 1949
Terremoto de 1949 en Traiguén. Fotografía: Museo Histórico Nacional
En 1939 se produjo el terremoto de Chillán magnitud 7,8 en escala Richter e intensidad X en escala Mercalli, afectó a Traiguén, derribando construcciones, dejando heridos y damnificados.

En 1949 se produce otro terremoto magnitud 7,3  en escala Richter e intensidad X en la escala Mercalli. Se le conoce como el terremoto de Angol, fue percibido entre Talca y Osorno, de acuerdo a los informes de prensa 35 habrían sido los muertos en este sismo, todos los fallecidos corresponden a reos de la cárcel de Traiguén. El terremoto bautizado por la prensa como «terremoto de Angol» fue de baja profundidad, se originó en una falla tectónica que corre entre la cordillera de la Costa (Nahuelbuta) y la depresión intermedia, se le conoce como «falla de Lanalhue» y es posible visualizarla con nitidez en la carretera que une a Traiguén con Lumaco. El Presidente de la República Gabriel González Videla y parlamentarios visitaron la ciudad, albergues, hospital y en especial la cárcel, debido al alto número de muertos y heridos que dejó el sismo en esta última.​

En la actualidad las principales actividades económicas giran en torno a la agricultura, forestales, comercio y, en los últimos años, se incorporó al turismo como una actividad que debe destacarse. El área de influencia de Traiguén fue denominada como el “granero de Chile”, hoy la agricultura y la producción cerealera en particular sigue teniendo importancia, pero han surgido otras actividades económicas. Son conocidas las consecuencias y los efectos que el cambio climático, ello está generando impacto en el territorio, frente a lo cual algunos empresarios de la comuna han cambiado sus tradicionales cultivos por otras actividades que generan mayores ingresos y sobre las cuales existe demanda y mejores retornos; nos referimos, específicamente, a la vitivinicultura, fruticultura y, recientemente, al turismo.

La locomotora eléctrica de Traiguén


En 1900 la Sociedad Industrial de Angol, proyectó un ferrocarril eléctrico y para ello compró una locomotora AEG con carros planos, rieles y otros equipamientos en Alemania. El pedido llegó en 1901, pero la línea no fue construida, y la Sociedad Industrial de Angol vendió el equipamiento a José Bunster, quien vio la oportunidad de hacer más eficientes sus procesos productivos a través de la utilización de la energía eléctrica para transportar carga, iluminar y aplicar fuerza eléctrica en sus molinos.

Entonces, la empresa CMEG instaló el ferrocarril eléctrico de trocha angosta en las calles de la ciudad de Traiguén, entre la estación de ferrocarriles y el molino de Bunster cerca del río Traiguén. La operación comenzó en 1903 así lo recuerda Arturo Bunster, “se transportaba granos y suministros para la fábrica y un remolque de pasajeros de dos pisos”. Aunque la inscripción de una placa del Club de Leonés del año 1961 dice “Primera locomotora eléctrica en Chile, instalada en el año 1901”; fue realmente instalada en Traiguén el año 1903, comenzando a operar la locomotora eléctrica en Chile, bajo la administración de Juan Widmer, y que hoy se ubica frente a la Estación de Ferrocarriles. Según las investigaciones históricas la «Primera locomotora eléctrica de Chile y Sudamérica» se instaló en Lota en 1897, Carlos Cousiño Goyenechea la hizo construir para la mina de Lota y transportar al personal y carbón de la misma; su energía provenía de la primera central hidroeléctrica de Chile situada en el río Chivilingo, siendo Traiguén el segundo lugar donde funcionó en Sudamérica.

Feliz Aniversario Traiguén

Agradecemos el aporte de la fuente de Wikipedia por toda esta historia de sus inicios de esta comuna. También el aporte fotográfico de la pagina trenes y olvido, a la página de Museo histórico Nacional.

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